Parece ser que el oscuro túnel al que había entrado Marvel Studios tras el estreno de la infame “The Marvels” está llegando a su fin gracias la llegada de los Thunderbolts.
En contradicción con la gran perturbación en la fuerza que sintieron casi una mayoría de seguidores que se disgustaron con la entrega del octavo episodio de la saga, a mí sí me gustó, pero hay que reconocer que tiene sus falencias.
Una buena película para los seguidores del anime original, pero que no consiguió captar a la audiencia general, por culpa de las malas reseñas y una adaptación insuficiente.