Star Wars – El Despertar de la Fuerza: el increíble robot BB-8



El séptimo episodio de la franquicia de Star Wars fue fue un fenómeno masivo en taquilla, recaudando un total de 2.071 millones de dólares a nivel mundial.  Y uno de los factores más icónicos de aquella entrega de Star Wars fue el robot BB-8, el cual sorprendió a todos en el evento 'Star Wars Celebration' que tuvo lugar en abril de 2015, cuando el público comprobó que se trataba de un robot real, y no de una creación CGI.


BB-8 RUEDA EN EL STAR WARS CELEBRATION DE ANAHEIM



La primera pregunta que llegó a la mente de los espectadores es: ¿cómo diablos funciona este robot?  Que la cabeza del robot se mantenga equilibrada y además flote sobre una esfera en movimiento es un diseño aparentemente imposible.  Sin embargo, esta es la explicación de la tecnología que dio vida a este impresionante robot:


1. El mecanismo de "Hámster en una bola"

La base de BB-8 es una evolución de la tecnología desarrollada por la empresa Sphero (que Disney impulsó a través de su programa de aceleración de empresas).

Dentro de la esfera hay un carro motorizado con ruedas omnidireccionales que se apoyan contra la pared interna de la bola.

Al girar estas ruedas, la fricción hace que la esfera exterior ruede en cualquier dirección.

Para mantener este mecanismo interno siempre en la parte inferior (y que no ruede junto con la bola como un hámster mareado), utiliza una placa base pesada que actúa como contrapeso y un sistema de giroscopios que detectan constantemente qué dirección es "abajo".


2. El mástil magnético (El secreto de la cabeza)

Lo más difícil era que la cabeza se mantuviera arriba sin cables ni rieles externos. Para lograrlo, el mecanismo interno tiene un mástil o brazo vertical que se extiende desde el centro del robot hasta rozar la parte superior interna de la esfera.

Imanes de neodimio: En la punta de este mástil interno hay potentes imanes.

Rodillos en la cabeza: La cabeza de BB-8 tiene otros imanes y pequeños rodillos en su base.

La cabeza se "pega" magnéticamente al mástil a través del caparazón de la bola. Cuando el mecanismo interno se inclina o gira, la cabeza lo sigue instantáneamente, dando esa sensación de movimiento independiente y orgánico.


3. Estabilización y Control

Para que la cabeza no salga volando cuando el robot frena en seco, el sistema utiliza acelerómetros. Si el robot detecta una desaceleración brusca, el mástil interno compensa el movimiento inclinándose hacia atrás, manteniendo la cabeza equilibrada por pura física y magnetismo.


De hecho, la compañía Sphero ya había creado un robot esférico de juguete sin cabeza, y lo pueden apreciar en este video:




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